Cómo aumentar el ahorro energético con la mejora de los recursos en tu hogar

La factura de la luz es uno de los mayores gastos que afronta un hogar. Muchas veces el consumo energético es inevitable. Pero también existen pequeños malos hábitos que hacen crecer la factura final.

Cómo conseguir una mayor eficiencia

Cambiar los electrodomésticos por unos más eficientes y utilizarlos de forma adecuada marcarán la diferencia en la factura. El uso de estos aparatos es el mayor gasto energético, junto con la calefacción, en un hogar. Por eso, comprar electrodomésticos para la cocina más eficientes hará que notes una auténtica mejora en tu consumo.

Los electrodomésticos de clase A o superior son una inversión clave si quieres rebajar tu gasto energético. Para ello, es importante revisar la etiqueta energética para saber cuánto consume el aparato. El nivel más eficiente es el A+++, y supone ahorros importantes en la factura. Por ejemplo, una lavadora A+++ se puede amortizar en siete años según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Y un frigorífico con este certificado máximo de eficiencia puede gastar hasta un 70 % menos que uno de gama media.

Además de esto, también puedes seguir algunos consejos con los electrodomésticos de tu hogar que te ayudarán a rebajar la factura. Un aparato que no cuente con la máxima eficiencia no tiene por qué suponer un gasto energético desorbitado si se usa de forma correcta.

Utiliza bien tus electrodomésticos

Una forma de ahorrar energía al poner la lavadora es utilizar programas a temperaturas bajas, ya que estos aparatos gastan más cuando tienen que calentar el agua. Según la OCU, lavar entre 40 y 60 grados te puede ahorrar un 40 % en electricidad. Además, intenta llenarla en cada uso o utiliza programas de media carga o cortos.

En el lavavajillas, apuesta por los programas eco. Y en el frigorífico intenta no poner demasiado frío el termostato.

Aparatos en ‘stand-by’

El piloto rojo que se queda encendido en la tele o el ordenador en modo suspensión son algunos ejemplos de esos aparatos que consumen electricidad casi sin que nos demos cuenta. Apagar estos aparatos puede suponer un ahorro del 10 %.

Calefacción a temperatura adecuada

En casa mantener una temperatura de entre 19 y 21 grados es suficiente. Por cada grado que queramos incrementarla se dispara el gasto un 7 % extra. Vigila que los radiadores no estén obstruidos y púrgalos al comienzo de la época de frío para asegurarte de que la calefacción funciona a pleno rendimiento.

Revisa tu potencia eléctrica

Intenta limitarla al mínimo que necesites. Para eso, calcula la potencia total que suman todos los aparatos que crees que utilizarías al mismo tiempo. Por ejemplo, si vas a utilizar el horno, la lavadora y la televisión a la vez. Valora si necesitas realmente utilizar todos esos aparatos simultáneamente. Una menor potencia podría suponer un gran ahorro y quizá solo suponga encender la televisión diez minutos más tarde.

Si quieres seguir ahorrando en tu factura, puedes revisar el aislamiento de tu vivienda o cambiar las bombillas tradicionales por LED. El ahorro energético en tu hogar es más fácil de lo que imaginas.

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