post<li>

 

Al tal Borau, le ha salido una Fangirl que responde al nombre de Ángeles González-Sinde. Como todos recordaís el tal Borau pronunció hace tiempo que lo del canon eran solo unos miserables céntimos, cosa sin importancia.

Hoy en el ABC (joder que raro que no sea el típico publirreportaje de El Pais) salen unas declaraciones similares:

“… No puede ser que los vendedores de equipos y los fabricantes cuenten con todo el beneplácito y el apoyo de la sociedad y en cambio quienes generan contenidos se queden sin recibir dinero por su trabajo. Si pudiéramos entrar en los supermercados y llevarnos las cosas sin pagar sería una catástrofe. La piratería no la compensa el canon. ¡Sólo son unos céntimos! …”

Yo creo que a día de hoy, ya no merece la pena explicarle a la gente cual es la realidad. Pero aún a riesgo de ser un pasado me atrevo a hacerlo una vez más.

- El canon no es para “compensar la piratería” (como siempre nos intentan vender), sino que es una compensación por ejercer el derecho de copia privada (curioso derecho ese que hay que pagar por ejercerlo).

- Si solo fuesen unos céntimos, ¿para que molestarse en discutir, y generar tanto odio hacia la SGAE y demás entidades de gestión? mejor se elimina y todos tan contento. La realidad es que con el cuento de las descargas y los derechos de autor, ciertas entidades de gestión se están embolsando una porrada de millones que gestionan de manera poco transparente.

- Se empeñan en confundir el concepto de piratería. Piratería es cuando se venden copias no autorizadas con animo de lucro. En mi humilde opinión el negro de turno que vende CDs en una manta lo hace para sobrevivir más que para lucrarse. Pero ellos siguen llamando piratería y comparándonos con pederastas y asesinos por el hecho de acceder a una obra cultural.

Para acabar, cito un comentario al respecto publicado en Menéame:

“Cuando salimos del supermercado con un litro de leche, podemos hacer con ese litro de leche lo que nos plazca. Cuando salimos con el CD sólo lo podemos escuchar, y con cuidadito que no se entere nadie. El lechero ordeña todos los días, la vaca da leche todos los días. El músico trabaja (compone) cuando quiere, graba un disco cuando le viene bien y cobra de ello durante toda su vida. Si la vaca generara leche cuando le pareciera, el granjero ordeñara cuando le viene bien y tuvieramos que pagar la leche a precio de oro, y sólo para beberla en privado, sin que nadie se enterara, sin compartirla con nadie, el granjero sería intelectual y habría una sociedad general de lecheros cobrando un canon sobre el agua, que al fin y al cabo es un componente esencial de la leche. Diríamos que no todo el agua se la beben las vacas, no toda va a generar leche, pero por motivos incomprensibles pagaríamos por toda el agua, teniendo además que soportar que cada cierto tiempo saliera alguno de estos a decir que el canon es una miseria.”



Comentarios

  1. 4
    l3utterfish
    April 8th, 2009 a las 11:22 am Con Mozilla Firefox Mozilla Firefox 3.0.8 y Windows Windows XP

Trackbacks

  1. El que guarda siempre tiene » El milagro de los céntimos
  2. El milagro de los céntimos « Me quedo más ancho que la hoja de un pino
  3. El milagro de los céntimos » Denunciemos a la SGAE

Deja un Comentario